Giganta de América, Libertadora del Libertador. Aunque haya nacido en Quito, Manuelita es venezolana también, así lo sentimos por su ímpetu, su espíritu, su pensamiento y su obra de libertadora; siempre presente en nuestras luchas.
Manuela fue la batalladora, la capitana ascendida en Junín y la coronela de Ayacucho que se batió a pistoletazos con los soldados realistas. Ella fue la rebelde, la antioligárquica, la confidente y la consejera. Con su fuerza, marcó la vida de nuestro Libertador Simón Bolívar y la ruta que deben seguir nuestros Pueblos: la lealtad, la pasión libertaria y el compromiso con la liberación.
Recordamos a la Manuela intuitiva, la que no calló las verdades, como deben ser nuestras mujeres y nuestros Pueblos: decir todo lo que llevamos en el alma para abrirle camino a los mundos de justicia, de verdad y a la vida nueva. ¡Honor y gloria a Manuela Sáenz, nuestra Generala en Jefa!