Hoy, 11 de abril, recordamos con profunda reflexión los sucesos del año 2002
Una fecha que marcó un hito en la historia política contemporánea de Venezuela y que nos invita a valorar la importancia de la paz, la democracia y el hilo constitucional.
Esta conmemoración adquiere un matiz de compromiso cívico y ético en nuestra Universidad Nacional Experimental «Rafael María Baralt», donde reafirmamos que la estabilidad institucional y el respeto a la voluntad popular son los pilares fundamentales sobre los cuales se construye el desarrollo de nuestra nación.
Nuestra labor educativa trasciende lo académico; nos enfocamos en formar ciudadanos conscientes de su responsabilidad histórica, defensores de la Constitución y promotores de una cultura de paz. Una comunidad universitaria informada y reflexiva es el reflejo de una gestión que abraza la verdad y la justicia social como principios innegociables.
Somos una universidad que cultiva la resiliencia, convencidos de que una sociedad verdaderamente libre es aquella que recuerda su pasado para asegurar un futuro de libertad y estabilidad, fomentando siempre el entendimiento y la convivencia desde la educación superior.
Ser parte de la Unermb significa trabajar con vocación por un futuro de paz, siendo facilitadores del pensamiento crítico y guardianes de una institucionalidad que valore la historia y el potencial transformador de nuestra gente en cada rincón del estado Zulia y del país.
Hoy, reafirmamos nuestro compromiso de seguir construyendo una universidad con conciencia histórica, donde el recuerdo del 11 de abril nos guíe hacia una sociedad más cohesionada, donde prevalezca el respeto a la ley y la defensa de nuestra identidad nacional.
¡Que la democracia y la paz sean el motor de nuestra Unermb!
¡Memoria que nos fortalece, unión que nos engrandece!